Mi cockring no me deja pensar

04/08/2012

Ana Mata

Homosexuales que huyeron de sus países buscando un lugar donde poder vivir en paz. Mujeres que emigraron a España para dar de comer a sus hijos y se han visto abocadas a la prostitución. Hay otros muchos casos, no existe un perfil común. Lo único que comparten, aparte de muchos sueños rotos, es que son seropositivos, no tienen papeles y el Gobierno del Partido Popular les ha condenado a morir. Tienen miedo a levantar la mano para pedir ayuda, miedo a destapar su situación irregular, miedo al estigma social que aún existe en torno al VIH. Son, sin lugar a dudas, el colectivo más débil al que el Gobierno de Rajoy aplasta con su bota. Sin nombre, apellidos y un rostro que mire a los ojos a los políticos que los ha condenado a muerte y a una sociedad anestesiada que no hace nada para evitarlo. Entre 2700 y 4600 personas pueden morir próximamente en España por obra y desgracia del Gobierno del Partido Popular. Ana Mato, ministra de Sanidad, ha decidido dejar de administrar antirretrovirales a todos los inmigrantes seropositivos que viven en nuestro país y no tienen tarjeta sanitaria.

En una parte de la sociedad se ha extendido la mentira, repetida hasta la saciedad por la caverna mediática, de que no podemos pagar la sanidad que hizo de nuestro país una referencia en el mundo. A este respecto permitidme aportar unos datos publicados por el periodista Ignacio Escolar y cuyas fuentes son la OMS y Eurostat:

“El sistema público de salud le cuesta a cada español unos 1.500 euros al año, que salen de sus impuestos. La media europea ronda los 2.100 euros. La inversión es pequeña, pero la rentabilidad es muy alta. España está entre los mejores países en casi todos los indicadores de salud: en esperanza de vida, en tasas de vacunación infantil o en trasplantes. Gracias a los sistemas de prevención, la mortalidad por cáncer de mama, por ejemplo, es casi un 24% inferior a la media de la UE. Que nuestra sanidad pública sea tan eficaz como barata significa que es uno de los mejores sistemas de salud del planeta, como así se reconoce fuera de España. Su eficiencia desmiente también dos falsedades: que el sistema sanitario español sea un lujo insostenible y que lo privado funcione siempre mejor que lo publico”.

Pero en la población también ha calado el mensaje de que el Estado del bienestar es constantemente abusado por sus beneficiarios. Y hay abusos, sí, pero nadie en su sano juicio se plantearía cerrar el metro de Madrid por los que saltan sus tornos. Los abusos hay que pararlos, no usarlos para deslegitimar un sistema que nos beneficia a todos. En los países sin sanidad pública, no hay seguro privado que ofrezca unos servicios sanitarios de la misma calidad a un precio tan bajo, lo que significa que si seguimos dejando que esta derecha reaccionaria desmantele nuestra sanidad, terminaremos pagando más a unos seguros privados que hacen su agosto al calor del liberalismo cínico del PP, un liberalismo que denosta lo público con el único objetivo de llenar los bolsillos de las concesionarias con las que tienen relaciones denunciadas en múltiples ocasiones por la prensa libre de este país.

Dicho todo lo cual nos encontramos ante el dilema de utilizar nuestra sanidad para curar y salvar vidas, o para que los que los que están saqueando el país hagan ahora negocio con la enfermedad y la muerte.

No creo en dioses ni en diosas, y me producen escalofríos los políticos que juran su cargo sobre una Biblia porque lejos de defender el discurso humanitario que se le atribuye a Jesús, solo usan su nombre para imponer una moral victoriana en la cama de los demás. Así, nunca he podido entender cómo una sociedad como la estadounidense, que bien podría sustituir las estrellas de su bandera por crucifijos, deja morir a la gente sin recursos a las puertas de sus cristianos hospitales. Y si alguna vez España jugó en una champions league –ZP dixit- esa fue la de la solidaridad con los más necesitados. Nuestros políticos están usando la mentira y el miedo para convertirnos en un país de mierda. Nos roban los de arriba apuntando al inmigrante y nos llevamos una mano a la cartera mientras con la otra les señalamos gritándoles que se marchen de España. Poco importa que se llame Julia y tenga acento asturiano, desde que comenzó la crisis mi amiga de Oviedo, de padre guineano, ha tenido que escuchar en Madrid más de una vez que vuelva a su país. “¿A Asturies?” responde ella lacónica. Así estamos, equivocando a los culpables de una miseria económica que va camino de convertirse en una miseria moral. Porque si tú que me lees dejas de levantar la mano por todos esos inmigrantes seropositivos que tienen miedo a hacerlo, para exigir al Gobierno que no les deje morir, serás cómplice de su crimen.

Mi artículo para el número 80 de la revista Gehitu.

Anuncios

1 comentario »

  1. Can I simply say what a relief to find an individual who really
    understands what they’re talking about on the internet. You definitely know how to bring a problem to light and make it important. More people must look at this and understand this side of the story. I was surprised that you’re not more popular since you certainly have the gift.

    Comentario por lady gaga — 03/06/2013 @ 9:10 AM | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: