De un amigo médico: “Entre corte y recorte la vida sigue su curso… inexorable. Ella tiene 50 años y un hijo de 20 con un cáncer. Llevan un año luchando juntos.
Hace dos meses vino muy contenta a la consulta, los últimos examenes indicaban que la quimioterapia había sido efectiva y la enfermedad había remitido; pero hace una semana el cancer volvió y más virulento que al principio. Han vuelto a ingresar a su hijo y ahora esta en fase terminal.
Ella está en estado de shock, no se cree que esto sea el fin y no se atreve a coger la baja por miedo a que la despidan. El unico salario que entra en casa es el de ella, trabaja en una empresa de limpieza. Su marido, en paro desde hace hace año y medio… La vida puede ser muy cruel a veces y el dolor de una madre que sabe que va a perder a su hijo es insoportable. Aquí no hay palabra de consuelo que valga, solo te queda cogerla de la mano y llorar juntos.
Esto es la vida real”.
Necesitamos una revolución. Sólo reinventando el sistema conseguiremos que cambie la podredumbre de todo tipo que nos va ahogando poco a poco, y que irá a más si nos limitamos a intercambiar en el poder al PSOE y al PP. No son de fiar, entre otras cosas, porque no han hecho nada para terminar con los paraísos fiscales donde las grandes fortunas y las grandes empresas evaden capitales que evitarían el desmantelamiento de nuestro estado del bienestar. Un estado de bienestar construido sobre el esfuerzo de los curritos con nómina.
Debemos mandar a todos los corruptos y chupópteros que ocupan desde la Moncloa hasta el más pequeño de los ayuntamientos a la puta carcel. Debemos reinventar la democracia, hacerla transparente, acercarla al ciudadano: Nada de esto es una utopía, está al alcance de nuestra mano; pero cualquier intento de avanzar en ese camino es bloqueado por unos políticos vendidos al poder económico. Los países nórdicos son un modelo a seguir. En Finlandia el único cargo político a nivel local lo ostenta el alcalde de Helsinki, en las demás ciudades no hay alcaldes ni concejales, sólo gestores a los que se pide responsabilidad por sus acciones y a los que se despide si no cumplen con su trabajo. Democracia no es pedir a los ciudadanos que votemos cada 4 años. El 35% de participación en las elecciones locales de UK no inmutan a unos políticos que se resisten a salir de una poltrona desde la que nos chupan la sangre.
Yo digo: A LA MIERDA CON ELLOS. Sólo necesitamos voluntad política para facilitar a través de la formación adecuada y las nuevas tecnología la participación directa de los ciudadanos en la toma de decisiones y la gestión del país. No serán ni PSOE ni mucho menos PP quienes faciliten un cambio por el bien del país. Ellos y sus partidos tienen demasiadas deudas con las grandes corporaciones que les contratan a precio de oro como consejeros y soplagaitas cuando abandonan un poder desde el que tomaron decisiones que sólo favorecían a las cúpulas directivas de esas corporaciones.
Son ellos o nosotros, tú decides. El aniversario del 15M es una oportunidad para salir a la calle e iniciar esa revolución que cambie el mundo.





